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Los Clásicos y el Pico y Placa

Aquellos que trabajamos en casa, tenemos la suerte de no tener que enfrentarnos a diario con el pesado tráfico de Bogotá, con sus trancones, con la incompetencia de algunos conductores o con la poca frecuencia del  transporte público. Para aquellos que si lo hacen, sólo les queda un consuelo, la oportunidad de sacar su carro clásico* a rodar.

*(Antes de continuar, quisiera aclarar que cuando hablo de clásicos, me refiero a los carros clásicos, a los antiguos, a los oldtimer, a los pre-guerra,  a los youngtimer,… y a todo el resto de nombres y categorías que engloban este mundo que tanto nos apasiona)

El Pico y Placa

El Pico y Placa, según se mire, tiene sus cosas positivas y negativas. Yo como extranjero, cuando me contaron como funcionaba, lo encontré genial, aunque reconozco que si tuviera que coger el carro a diario, seguro que no me parecería tan buena idea. Pero pensándolo bien, no debe ser tan mala solución (al tráfico y a la contaminación), cuando muchas ciudades del mundo también lo están aplicando. Después de un año viviendo acá, ya me acostumbré a tenerlo presente y a organizarme según el día, por lo que a mi personalmente, no me afecta demasiado. También, por suerte, aún no he tenido la imperiosa necesidad (por urgencia,…) de utilizar el carro en horas pico, por lo que de momento ando bien. Pero en este tiempo me he dado cuenta de una cosa muy positiva del Pico y Placa, un tema que nos afecta a todos nosotros, amantes de los carros clásicos.

Vía libre para los clásicos

Si uno tiene la necesidad de ir cada día al trabajo en carro y no puede organizarse de otra manera, es obvio que necesita dos carros, uno con placa par y otro con placa impar. Eso lógicamente supone un mayor gasto. Dos impuestos, dos SOAT, dos Tecnomecánicas,… pero yo lo miro por el lado positivo. La necesidad de tener dos carros, nos da la oportunidad de tener un carro clásico y usarlo, y para aquellos que ya lo tienen, la oportunidad de sacarlo a rodar.

Trabajando en casa, uno necesita salir a la calle a pasear, a que le de el aire o a que le caigan 4 gotas (¡madre mía como está el tiempo últimamente!), y en esos paseos que me doy con mi hijo y con mi perro, disfrutamos siempre viendo carros clásicos circulando a diario. En Europa, aunque cada vez menos, la gente sólo saca sus clásicos los fines de semana o en las concentraciones, pero lo bueno de acá, es que gracias al Pico y Placa, uno tiene la bendita obligación de sacarlos un par o tres de días a la semana. !Eso me parece fantástico! Por mi parte me parece maravilloso porque me alegra el paseo viendo los carros pasar, pero pienso también en los propietarios, que tienen la oportunidad de sacar del garaje su joya. Y eso le va de maravilla al carro, mucho mejor que si lo prendiéramos una vez al mes o cada 15 días. Cierto es que el ritmo de circulación de las grandes ciudades, no es el mejor, ni para el motor, ni para el conductor, pero puestos a escoger, yo prefiero salir con mi clásico antes que salir con una nevera, alias “carro moderno”.

Que placer ver esos Volkswagen Escarabajo, esos Mercedes W123 /W124, esos BMW 2002,… por citar sólo unos pocos. Todos ellos son prodigios de la fiabilidad, pero es que también es fácil ver modelos más exclusivos como Porsche 911, Mercedes Pagoda o Ford Mustang. Siempre cuando los veo me imagino a sus propietarios, saliendo de sus casas por la mañana o de sus trabajos por la tarde, enciendo el motor de sus carros, saliendo al tráfico y sintiendo esa sensación única de ir en un clásico, de sentirse diferente, libre…y en esos momentos también pienso, ¡Viva el Pico y placa!

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