Carros Pruebas

Bmw 325i Touring, una camioneta nacida en un garaje

En Retro os vamos a mostrar muchos carros diferentes. Empezamos con un setentero Fiat 124 Sport Spyder y ahora seguimos con un carro mucho más moderno, el Bmw 325i de la serie E30 con carrocería Touring, un modelo que tiene tras de sí una curiosa historia y que en este 2017 cumple sus 30 años.

El mundo del automóvil evoluciona

Como por las páginas de Retro (páginas es un decir…aunque ojalá algún día podamos hacer una versión impresa), van a pasar seguramente varios E30, en esta primera toma de contacto vamos a centrarnos en la historia de la versión Touring (E30/5). Ya habrá tiempo de hablar de la del E30 en general. Pero eso sí, empecemos situando al E30 en el tiempo. Su debut fue en 1982 y nació con la difícil tarea de suceder a todo un mito como es el E21, el primer BMW en superar el millón de unidades vendidas. En la década en la que llegó, nacían nuevas necesidades y las marcas debían saber satisfacer a sus clientes con modelos más concretos. El E21 era un modelo de dos puertas, por lo que no era un vehículo muy amigo de las familias y de los niños que iban con ellas. Los nuevos clientes necesitaban más espacio y habitabilidad, por lo que el mundo de la automoción debía cambiar. Pero en 1982, el E30 llegó sólo con dos puertas y tuvimos que esperar hasta 1984 para ver una versión de 4 puertas. Tres años más tarde y ante la creciente demanda de este tipo de vehículos, sobre todo dentro del segmento de las marcas de lujo, nació la versión familiar, SW o como BMW la bautizó, la versión Touring. Esta denominación no era nueva para la marca, la había utilizado antes en la serie 02, aunque con muy poco éxito.

El E30, un modelo muy apreciado en Colombia.

Nacido en un garaje

La versión Touring llegó en 1987, concretamente en el momento en que apareció la fase dos del E30. Pero no fue una versión planeada por BMW, sino que nació de la visión de uno de sus empleados, concretamente del ingeniero Max Reisböck. Este señor alemán, en la época tenía dos niños y necesitaba un carro con más espacio en el maletero. En esa época, no había ningún modelo BMW que cumpliera sus necesidades. Así que en 1985 Max compró un serie 3 normal y empezó a trabajar en él en el garaje de un amigo suyo. En ese momento, la visión de un e30 familiar estaba en su mente y hacía falta plasmarlo todo en ese sedan. Para ello, contaba con un presupuesto de unos 38 millones de pesos, ni un peso más ni un peso menos. Pasados 6 meses de arduo trabajo, aprovechando muchas noches y muchos fines de semana, el carro estuvo terminado. Básicamente lo que hizo fue cortar el pilar C trasero y moverlo hacia atrás con el propósito de darle ese perfil de station wagon. Max compró chapa prefabricada y la aprovechó para alargar el techo y los laterales y usó plexiglás para las nuevas lunetas laterales. El problema lo tuvo en la luneta trasera. No había ninguna disponible en el mercado que tuviera las medidas correctas. Pero un día Max encontró la solución. Aprovechando un partido de futbol en el estadio Olímpico de Munich, se paseó por el parqueadero con un metro. Con él fue midiendo uno a uno los carros que allí había hasta que encontró la luneta trasera de un VW Passat que tenía las medidas exactas que buscaba. Los primeros en ver el carro fueron sus amigos y luego, tras escuchar los buenos comentarios, se lo mostró a sus compañeros de trabajo. Por temas legales con BMW, sabía que no podía sacar el carro a la calle sin que antes los directivos de la marca lo hubieran visto y hubieran dado el OK, así que no tuvo otra opción. La primera impresión fue muy buena y todos quedaron impresionados, tanto que llegaron a verlo los grandes jefes de la compañía, quienes dieron luz verde al proyecto de lanzarlo en serie. Max recuerda como uno de los directivos le dijo “la buena noticia es que es un trabajo magnífico, la mala noticia es que el carro nunca abandonará las instalaciones de BMW”. Tres años más tarde, el carro estaba listo para salir al mercado. Otra de las cosas curiosas, es que el modelo final, apareció sin apenas cambios respecto al modelo que había hecho Max en un garaje. Algunos compañeros de diseño de Max, propusieron algunos cambios, pero los jefes estaban tan encantados con el carro, que dijeron que se dejara tal como estaba. La única diferencia fue que el modelo final presentó un pequeño espacio abierto entre las dos ópticas traseras con el fin de mejorar el acceso al maletero. A modo de chiste, se dice que este espacio tiene las medidas exactas para poder deslizar por él una caja de cervezas de Munich. Pero Max nunca pudo disfrutar de su creación, ya que como hemos dicho, el prototipo se quedó en la fábrica. En sustitución, se compró una Volkwagen Microbus ya que, según sus palabras, el E30 Touring estaba fuera de su presupuesto. BMW, como reconocimiento, le regaló en 1994, coincidiendo con su cumpleaños, un 318i Touring, la última unidad que se fabricó. Y esta es la fantástica historia del nacimiento del E30 Touring. Increíble ¿verdad? Seguramente a partir de ahora, los que no conocíais esta historia, cuando veáis un E30 Touring por la calle, os acordaréis de ella.

Max Reisböck trabajando en su Touring. En la foto se puede ver claramente toda la parte del carro que él hizo.

No tan perfecto

Una vez explicado el lado bonito de la historia, toca hablar del lado menos bonito. Desengañémonos, el E30 Touring no es ni todo lo espacioso ni todo lo práctico que uno podría esperar de una camioneta. El maletero es cierto que ganó capacidad respecto al modelo sedan, pero sólo en altura. Su capacidad es de 371 litros, es decir, apenas más grande que el de un BMW Serie 1 actual (unos 360 litros). El acceso al maletero tampoco es que sea una maravilla, en gran parte, debido a las ópticas que conservó del modelo sedan. El espacio que BMW añadió al prototipo de Max, es anecdótico y sólo es útil para objetos pequeños. La habitabilidad tampoco es su punto fuerte, ya que las plazas traseras son las mismas que las del modelo sedan y estas no brillan excesivamente por su espacio. En cuanto a la estética, aunque personalmente me encanta, reconozco que se ve un tanto forzada. Se nota mucho que es un modelo sedan al que le han añadido un techo más largo y unas lunetas laterales. Aunque esto es quizás uno de sus encantos, una vez conoces la historia del vehículo. Si lo comparamos con su sucesor, el E36 Touring, se nota claramente que este ya tiene un diseño más cuidado. La estética interior en cambio sí que no tiene detractores. El salpicadero orientado hacia el conductor es una de las particularidades y la calidad de fabricación es Made in Germany, es decir, de primera. Sorprende la inclinación del volante, una particularidad que por el contrario no influye para nada en la conducción. De esta unidad nos gusta el tono café oscuro de la tapicería, mucho más bonita que la negra que llevaba de origen, y el volante M-Technic II o 2, decorado con unas bonitas costuras azul y rojas, recordando los colores de BMW Motorsport.

Con el E21, Bmw estrenó los millaré orientados hacia el conductor. Con los E30 siguió ese estilo característico de la marca.

La historia de esta unidad

A nivel personal, tengo cierta afinidad con esta unidad, ya que la descubrí en el parqueadero de mi edificio hace unos meses. No estaba en la misma planta donde tenía mi carro, pero un día, mi hijo de dos años y medio le dio por explorar y bajó al piso de abajo. Allí, una vez bajamos, se encendieron las luces y se nos apareció esta joya. Llevaba más de un año parado y aunque estaba en buen estado, necesitaba de un buen mantenimiento. Esta Touring es de color negro (código 086), el mismo color que tenía la Touring que fabricó Max en un garaje, cosa que también le da algo más de atractivo a esta unidad. El carro había sido restaurado hace unos años y su anterior propietario lo usó como carro familiar durante mucho tiempo hasta que decidió guardarlo y no moverlo. Cuando lo probamos por primera vez, no iba del todo fino, así que se llevó al barrio Rionegro de Bogotá, que para quien no conozcan, es un barrio donde hay muchos talleres especializados en BMW. Unos meses más tarde, me volví a encontrar el carro y presentaba un aspecto muy rejuvenecido. Era la mismo Touring, era negra igual…pero parecía otro carro. La primera impresión por foto fue muy buena, pero cuando finalmente lo vi en directo, me quedé sin palabras. Quizás fue la misma sensación que tuvieron los jefes de BMW cuando vieron el carro por primera vez. Durante la sesión de fotos, este llamó la atención de varias personas, quienes preguntaron si estaba en venta. Exteriormente los rines BBS de 14” que traía esta unidad han sido recientemente cambiados por unos BBS RS de 16” mucho más deportivas que cambian el carro totalmente, estéticamente y dinámicamente. A nivel de motor, se le tuvo que hacer más de lo que en un principio se pensaba, pero valió la pena, ya que el cambio fue brutal. Antes se ahogaba y no iba muy fino, en cambio ahora, el carro literalmente volaba.

Una linea artesanal e improvisada, pero tremendamente atractiva.

El motor más potente

Nuestro invitado de hoy lleva el motor más potente de la gama Touring E30. Gama que la completaban el 316i, el 318i, el 320i y el 324td. Por encima de él en precio, sólo estaba la versión con tracción integral, el 325ix, con el que compartía motor. Su motor es conocido bajo el nombre de M20B25 y es un motor de 2.5 litros (2.494cc) y 12 válvulas que entrega 170cv de potencia máxima. Este motor, de la familia de los M20 de 6 cilindros de BMW, destaca por su robustez y fiabilidad. Sustituyó en 1985 al M20B23 que llevaron anteriormente los 323i del E21 y E30. Adicionalmente este motor también se montó en los 525i (E34) y en el Roadster Z1.

Como un sedan

La primera virtud que nos viene a la mente cuando hablamos de un E30 es su comportamiento. Y tenemos una buena noticia…su versión Touring copia al 99% todas sus cualidades, por lo que cualquier slogan de la marca, antiguo o reciente, lo describe a las mil maravillas: Designed for driving pleasure, Ultimate driving machine, Sheer driving pleasure… Para muchos Bmwistas (o como los queráis llamar), la mejor serie 3 de la historia de BMW es y será siempre la E30. En términos de sensaciones, está claro que los E30 eran mejores que los E21, pero muchos comentan que, en sensaciones puras de conducción, los E36 y posteriores series, no superan ni superaran a los E30. Si hablamos de eficacia…ese ya es otro tema. Pero bueno, en otros artículos futuros en los que hablemos de otros E30 (ya tenemos varios en la recámara…), ya habrá tiempo de comentar más en profundidad su comportamiento.

Como decíamos al principio, el E30 llegó con la difícil tarea de superar a su antecesor, el E21. Gracias a sus cualidades tanto estéticas como dinámicas, fue un claro éxito y se llegaron a vender 2.339.251 de unidades. Entre ellas, sólo se hicieron 103.704 unidades con carrocería Touring, siendo esta, la carrocería menos producida del E30. Y siendo aún más concretos, de 325i sólo se hicieron 14.506 unidades entre 1987 y 1993. La versión más vendida fue la 318i, seguido de la 320i y la 316i. Del 324td (turbo diésel) y del 325IX (con tracción total), se hicieron muchas menos. Pero hoy en día la Touring es una versión muy cotizada y buscada, por la que se pueden pagar cifras más altas que la de una versión sedán de igual motor e igual estado.

Pros

Historia de su nacimiento

Diseño particular, pero atractivo

Touring sobre la mejor base de la serie 3

Contras

Habitabilidad y espacio de carga

Precio alto

No hay para todo el mundo

 

FICHA TÉCNICA

Motor 6 cilindros en línea, 2.494cc
Tracción Trasera
Caja de Cambios Manual de 5 marchas
Potencia Máxima 170 cv a 5.800 rpm
Par Máximo 222 Nm a 4.300 rpm
Frenos Discos
Dimensiones 4.325 x 1.645 x 1.380 mm
Depósito de gasolina 64 litros
Peso 1.270 kg
Peso/Potencia 7,47 Kg/Cv
Velocidad Máxima 214 Km/h
0 a 100km/h 8,8 s

Texto y foto: J. Carapuig y Bmw Classic

 

 

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