Carros Pruebas

Mercedes 250 (W123), una cápsula del tiempo

Desde antes de empezar a publicar las pruebas, teníamos claro que el W123 sería uno de nuestros primeros carros en probar, más que nada porque se trata del Mercedes Benz con más presencia en nuestro país. Pero teníamos que encontrar esa unidad especial. En estos últimos meses hemos conocido y visto muchas unidades en los diferentes eventos a los que hemos asistido (Motorclásico, Los Lagartos, …) y entre todas ellas, teníamos varias opciones. Pero justo antes de navidades, se nos apareció una que era irrechazable. Descubrirla, gracias a su actual propietario, ha sido una gran sorpresa, ya que es una unidad que ha pasado desapercibida durante estos últimos 35 años. Nosotros hemos preguntado a varios expertos y ninguno de ellos conocía esta unidad, por lo que es sin duda una gran noticia para la comunidad Mercedes del país. El carro se compró nuevo en 1982 y desde entonces apenas ha sido usado, ya que en su cuentaquilómetros sólo figuran 32.000km. Pero lejos de pasarse todos estos años medio abandonado en un garaje, el carro ha sido debidamente mantenido, lo que ha hecho que el coche se haya conservado de forma increíble. Y sabiendo esto, nosotros nos preguntamos ¿Cuántos carros ya clásicos como este habrá escondidos por ahí? Esperamos en Retro poder encontrar estas cápsulas del tiempo y poder compartirlas con todos vosotros.

Un clásico de las calles

Empezamos las pruebas en la web con un Fiat 124 Spider, un carro raro de ver. Luego le siguió un Bmw E30 Touring, un modelo ya más corriente y con muchos más seguidores. En la tercera, le tocó el turno a un Escarabajo, un modelo cuya simpatía y presencia en las calles es mucho más notoria. Ahora, hemos querido repetir receta con un Mercedes W123, otro de los grandes clásicos de las calles de nuestras ciudades. Pese a ser considerado el mejor Mercedes de la historia en términos de calidad de fabricación y fiabilidad (con permiso del W124 y del W126), los W123 están algo desprestigiados a la vista de muchas personas. Su fiabilidad a toda prueba ha hecho que, en la mayoría de las urbes del mundo, aun circulen muchas unidades y eso ha jugado en su contra desde el punto de vista de algunos amantes de los clásicos, que lo consideran un auto más banal. El hecho de que también haya sido en muchos países utilizado como taxi (en algunos países africanos aun presta leales servicios a sus propietarios y pasajeros) tampoco ayuda. Pero tal como dice el refrán de “Al Cesar lo que es del Cesar…” esto no puede empañar las excelentes cualidades de este gran modelo.

Un 250 muy especial

Pocos días antes de navidad hablé con un amigo para desearle unas felices fiestas y antes de despedirnos me dijo: Llama a mi hijo y pegúntale por el Mercedes que ha conseguido. Fue decirme esto y al momento ya le estaba contactando. A los pocos segundos, mi WhatsApp se inundaba de fotografías de un precioso W123 versión 250 de color blanco. Estéticamente ya me sorprendió, pero una vez me contó su historia, quedé aun más sorprendido. Luis Camilo, su propietario, pese a ser muy joven, forma parte del equipo de jueces del Automóvil Club de Colombia (ACC). Su pasión por los carros, compartida con su papá, le ha hecho aprender mucho sobre algunos de ellos y en concreto, sobre el W123, es toda una enciclopedia. En mi familia ha habido dos W123, uno lo tuvo mi abuela y luego mi papá tuvo otro, nos comenta. Es un carro que siempre me ha fascinado y siempre había soñado en tener el mío propio. Gracias a este conocimiento sobre el modelo, hace unos seis meses más o menos le llamaron para que fuera a valorar en los talleres de Automercol, un W123 que estaba listo para placas de antiguo. Al poco de llegar y empezar su análisis exhaustivo, llegó una señora con un W123 al taller. Viéndolo desde lejos, le llamó la atención no sólo su originalidad, sino también su estado. Él siguió juicioso con su análisis, pero sin perder de vista ese 250 blanco. Era raro, porque él conoce muchos W123 y ha valorado a otros muchos, pero ese no lo conocía, no lo había visto antes ni nadie le había hablado de él. Al cabo de un rato, vio como la señora se iba y él reaccionó rápido y se fue en su búsqueda. Le pedí permiso para ver el carro y ella gustosamente me lo mostró. ¡El carro tenía sólo 32.000km originales y estaba más que perfecto! ¡No me lo podía creer! Le pregunté si lo quería vender y me dio un no por respuesta. Pero Luis Camilo no se dio por vencido y le pidió amablemente su teléfono. Al cabo de un tiempo la llamó y le volvió a preguntar sobre el W123, pero la propietaria se resistía a vendérselo. Su papá lo había comprado nuevo en 1982 y le tenía un cariño especial. Poco antes de navidades, la volvió a llamar y esta vez le preguntó si le dejaría venir a ver el auto con su papá. Una vez allí y después de presentarse, se dieron cuenta que su papá y uno de los hermanos de ella, habían estudiado juntos. Ese fue el detonante para que surgiera una mayor complicidad entre la propietaria y ellos, que finalmente hizo que ella aceptara vender el vehículo, sabiendo que iba a estar en muy buenas manos.

 

El W123

Hablemos un poco del modelo. Mercedes presentó el W123 en 1976 y como ya hizo con sus antecesores (W114/W115 alias Stroke Eight), presentó un modelo apto para un público más amplio que se alejaba de la idea que tenía todo el mundo de la marca, de sólo fabricar modelos deportivos y muy sofisticados. Pese a esta voluntad de acercarse a un público más generalista, el W123 no dejó atrás la imagen típica de Mercedes. En él vemos muchos detalles propios que nos permiten a primera vista decir claramente que es un Mercedes. Cuando uno ve el W123, ve al Mercedes por excelencia, comenta Luis Camilo. Y sigue diciendo algo que nosotros compartimos totalmente: muchas marcas han perdido su identidad. Si hablamos de Mercedes, los modelos actuales tienen unas líneas muy asiáticas y con ello, se ha perdido gran parte de lo que representaba la marca. Pero, aunque el W123 era un Mercedes al 100%, la marca supo introducir detalles nuevos como por ejemplo las ópticas delanteras horizontales que tomaron el diseño prestado de los W116. Desde más o menos los años 50, estas ópticas siempre eran verticales y con el W116 primero y luego con el W123, pasaron a ser horizontales. Este cambio, irritó en su día a más de un fanático de la marca…aunque luego el tiempo lo cura todo y este modelo fue todo un éxito comercial. Otro de los puntos destacados de esta generación fueron las nuevas medidas en seguridad, tanto activa como pasiva, que aplicó la marca al W123. Carrocería, chasis e interior con partes deformables que absorben los impactos o elementos como el ABS o el Airbag, fueron elementos que el W123 ya tenía de serie pero que llegarían mucho más tarde al resto de coches de las otras marcas.

En total, en todos los años que estuvo en el mercado, recibió dos actualizaciones y se vendieron cerca de 2.7 millones de unidades, todo un éxito comercial. Si hablamos del modelo de este artículo, el 250, se vendieron 114.796 unidades (122.8654 según otras fuentes). Entre los gasolina, los que más se vendieron fueron los 230 seguido del 200 y del 280E. Pero sin duda los Top Sellers fueron las versiones diésel con el 240D a la cabeza.

Gama 1982

La gama de gasolina del W123 en 1982 estaba formada por cuatro modelos. Primero estaba el 200 con un motor de 4 cilindros de 1.997cc y 109cv de potencia. A este le seguía el 230E, con un motor también de 4 cilindros, pero con inyección, de 2.307cc y 136cv. Finalmente, en lo alto de la gama estaban los modelos 6 cilindros, que empezaban con el 250, con motor de 2.525cc y 140cv (de 1976 a 1979 eran 129cv) y el 280E, con motor inyección de 2.746 cc y 185cv. Todos estos motores fueron heredados de las generaciones anteriores, salvo el motor 250, que era un motor que estrenó el W123 y cuyo código interno era M123. Las versiones 250 del anterior W114 llevaban otro motor (M114 y luego M130). En comparación con sus hermanos, al ser un motor más moderno, era un motor algo más suave y silencioso. Los primeros años se vendió bien, pero en 1981, con la llegada de la inyección a algunos modelos de la gama (mejora que no recibió el 250), el modelo perdió atractivo y sus ventas se resintieron mucho debido a que el 230E, que estaba por debajo en la gama, tenía casi la misma potencia (136cv), pero en cambio gastaba 2 litros de gasolina menos cada 100km. Realmente es algo curioso el tema de la inyección en el 250. Era el motor más moderno de la gama y en cambio sus hermanos con motores más viejos sí se beneficiaron de ella y él no. Eso le ha convertido con los años, en una de las versiones más raras de ver, lo que juega un poco en su favor en términos de exclusividad. Aunque hay que decir que en Colombia hay muchas unidades, al menos, muchas más que en otros países.

 

El carro está impoluto se mire por donde se mire

Una capsula del tiempo

Realmente fue duro tener que marcharse de vacaciones y esperar tanto tiempo para ver esta unidad en vivo. Pero bueno, a finales de enero llegó el momento. Quedamos en la casa de Luis Camilo y allí lo vimos por primera vez. No había mucha luz, era un parqueadero subterráneo, así que rápidamente nos subimos a él y salimos a rodar. La luz cálida del sol a última hora de la tarde nos descubrió esta pequeña joya recién salida de una cápsula del tiempo. Tener este carro, tal como está, y conducirlo, es lo más parecido a la sensación que uno podía tener en los 70 y 80 al estrenar un W123. Una vez llegamos a un lugar tranquilo, nos bajamos y empezamos a mirarlo, perdón…a admirarlo. Es realmente espectacular. En las muchas ferias internacionales y en los muchos carros clásicos que hemos visto, pocas veces habíamos visto algo así. Uno lo ve y no lo puede creer. El carro esta nuevo lo mires por donde lo mires. Tan nuevo que uno pensaría que es una restauración al más alto nivel. Pero no, está así, porque es nuevo. Como decíamos al principio, ha sido un carro que, aunque no se ha utilizado mucho, si se le ha hecho el mantenimiento de forma continua con el fin de preservarlo lo mejor posible. Realmente parece una unidad salida de la web “All Time Stars by Mercedes-Benz Classic”, de hecho, hace poco vendieron allí un 230E con sólo 21.000km por casi 30.000€. Stickers originales, empaques de las puertas marcados Mercedes Benz, su tapicería MB-Tex impoluta, su radio Becker Europa, su triangulo trasero, su botiquín, su regulación de los faros… todo en un estado nuevo y funcional. El millaré está impecable y no tiene ninguna fisura en la parte alta, algo muy normal en este tipo de vehículos debido al calor de la luz solar. Algunos diréis: Bueno está como muchos otros, pero no. Este está así porque está nuevo, no porque se haya restaurado o se haya cuidado bien…y es que claro, tiene sólo 32.000km. Encontrar este bajo kilometraje en un carro más exclusivo o en un deportivo clásico, es algo que puede ser más normal, pero en un W123, un carro que está hecho para el día a día, es algo rarísimo, de ahí la importancia de esta unidad en concreto y de ahí que en Facebook, refiriéndonos a su bajo kilometraje y a su estado nuevo , dijéramos que era “sino el mejor, uno de los mejores” W123 del país.

Si hablamos del equipo, como extras, esta unidad sólo lleva la tapicería MB-Tex, ya que el resto de equipamiento, como la radio Becker Europa, era de serie para las unidades destinadas a esta parte del mundo. La completa documentación que venía con el vehículo (manual del propietario, libro de revisiones, instrucciones de la radio, información para el despegue del motor…), también incluye un pequeño libro con el listado de todas las opciones posibles. Las posibilidades, para la época, eran sorprendentes, al igual que sus precios, bastante altos. Exteriormente de esta unidad queremos destacar sus faros delanteros. Como vemos, son los faros redondos que duraron hasta 1982, momento en el que todos los W123 recibieron los faros todo en uno o completos que ya llevaban las versiones Coupé y sedán de las versiones 280. Esta unidad fue una de las últimas en llevar este tipo de faros, que personalmente, tanto a nosotros como a Luis Camilo, nos gustan más. También queremos destacar las ópticas traseras, con un diseño muy típico de los Mercedes de los años 70, 80 y 90. Su forma tridimensional no sólo es un detalle de diseño, sino que tiene una función muy concreta. En zonas frías, si las ópticas son planas, la nieve puede quedarse pegada en la óptica, haciéndolas invisibles. Pero con este diseño, la nieve no puede adherirse de forma uniforme. El interior por su parte destaca por su tono azul que viste el millaré, los paneles de las puertas o la tapicería de los asientos. También vemos el volante que estrenó el Mercedes G y el cuadro de relojes de tres botones propios de esta generación del W123. Si hablamos de cambios, Luis Camilo sólo ha incorporado dos. Los rines de copa originales de esta versión dejaron lugar a unas llantas Fuchs de araña. Ante la gran cantidad de copias que existen, él se informó bien antes de comprarlas para asegurarse de que estas fueran originales. Otro de los detalles que añadió fueron las moquetas “Coco Mats” que tan bien quedan con cualquier clásico.

Radiocassete Becker, un extra en Europa, pero equipo de serie en América Latina

Daily driver

La legendaria fiabilidad y robustez de los W123 les hace ser unos fantásticos daily driver. Es por eso por lo que se ven tantos circulando entre el tráfico pesado de nuestras ciudades. En marcha, este 250 sorprende por su buena voluntad. Su motor 6 cilindros melodioso empuja con ganas y el buen tacto de la caja y su dirección asistida le hacen ser un compañero con el que se hace fácil convivir en el día a día. Otro detalle que impresiona es la ausencia total de ruidos. Los amortiguadores absorben los baches perfectamente y nada en el interior del vehículo cruje. Si hablamos en términos generales, uno de los mayores problemas del W123 es su peso, que afecta negativamente en las prestaciones de la mayoría de las versiones, sobre todo las que montan motor de 4 cilindros. Es por eso por lo que, si les tenemos que recomendar un W123, les recomendaríamos antes un modelo 6 cilindros que no un modelo 4 cilindros. La explicación es fácil. Al ser un carro pesado, los motores 4 cilindros tienen que trabajar duro para moverlo, rodando a altas revoluciones, lo que hace que el gasto de combustible sea alto. En cambio, los 6 cilindros, aunque de por sí gasten más, al ir más relajados, los consumos no están tan alejados de los motores de 4 cilindros. Igualmente, con un 6 cilindros se gana mucho en prestaciones y en placer de conducción. Hablando del motor de la versión 250, uno de sus mayores problemas es su carburador Solex 4A1. Ajustarlo y repararlo es una tarea complicada y más en una ciudad como Bogotá que precisa por la altura, de un ajuste preciso y continuo. Darse cuenta de que no está funcionando bien es fácil. El consumo aumentará considerablemente. De promedio para hacernos una idea, un 250 está gastando en Bogotá un promedio de 25-28 km por galón y por carretera, alrededor de los 32 km por galón, más o menos. En el caso de este 250, el carburador funciona de maravilla, pero claro hay que dejarlo tal cual y no molestarlo, porque si le metemos mano, mal.

Os dejamos con las fotos, que son la clara prueba del fantástico estado de esta unidad. A este W123 y al resto en general, les decimos hasta luego, porque en un futuro hablaremos más de ellos, profundizando más en sus generaciones, en sus versiones, en su manejo…

Pros

– Robustez y fiabilidad a toda prueba

– Daily driver aún en el 2018

– Estética de Mercedes por excelencia

Contras

– Peso

– Ajuste Carburador Solex

– Modelo desprestigiado por su gran difusión

FICHA TÉCNICA

Motor 6 cilindros en línea, 2.525cc
Tracción Trasera
Caja de Cambios Manual de 4 marchas
Potencia Máxima 140 cv a 5.500 rpm
Par Máximo 200 Nm a 3.500 rpm
Frenos Discos
Dimensiones 4.725 x 1.786 x 1.438 mm
Depósito de gasolina 65 litros
Peso 1.375 kg
Peso/Potencia 9,82 Kg/Cv
Velocidad Máxima 185 Km/h
0 a 100km/h – s

Texto y fotos: J. Carapuig

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