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Bmw R nineT Racer, la más deportiva de la gama

Esta prueba nos hace especial ilusión. Primero porque, aunque nos gustan mucho los carros, también amamos las motos. Y segundo, porque esta prueba es fruto de la confianza que ha depositado BMW Motorrad Colombia en Retro. Somos una página muy joven y valoramos enormemente que una marca tan importante, acepte cedernos sus vehículos.

Nuestra idea al contactar con Autogermana, era disponer de la gama nineT para probarla y para ofreceros nuestra opinión de cada versión por separado. Aprovechando el BMW Experience Tour que se celebró en Bogotá del 18 al 22 de abril, hicimos uno de nuestros primeros acercamientos con la marca y nos confirmaron que tenían disponible la versión Pure y la versión Racer para dejarnos. Nosotros sinceramente confiábamos que empezaríamos con la versión Pure, que es el modelo básico y el más apto para personalizar a nuestro gusto. Pero finalmente el destino quiso que empezáramos con esta Racer. No mentimos si os decimos que al principio nos quedamos un poco intimidados. No era nuestra primera prueba, ya que hemos hecho otras para otros medios, pero empezar en Retro con una moto tan radical, nos dio un poco de respeto. Pero como veréis más adelante, este “miedo” desapareció nada más arrancar la moto y salir a rodar.

Modern Classic

Lo antiguo siempre vuelve y en el caso de las motos, hoy en día es algo muy obvio. Todo lo clásico está muy de moda y los fabricantes lo saben. En los carros quizás no lo vemos tanto, pero en las motos sí, donde año tras año, vemos como aumenta la oferta. Esta tendencia es lógica y en ella intervienen varios factores. Primero está el tema de sentir que nuestra moto es única. Los diseños modernos o actuales son quizás algo más impersonales y esto ha hecho crecer en las personas una voluntad de diferenciación, de sentirse diferente del resto, de destacar… Antiguamente la gente se personalizaba la moto a su gusto y la convertía en algo único y muy personal, pero con el tiempo esto se fue perdiendo. Luego también ha influido la tecnología. Por suerte, a diferencia de los carros, las motos aún las manejas tú, aunque es cierto que las novedades tecnológicas han restado algo de sensaciones a la conducción. Nos referimos al ride by wire, a los controles de tracción… La gente parece haberse vuelto nostálgica y quieren volver a sentir (o la mayoría sentir por primera vez, grupo en el que me incluyo) la conducción de hace 30, 40 o 50 años. Otro tema importante es el de los límites de velocidad. Quizás acá no nos afecta tanto, entre comillas, pero en los Estados Unidos o en Europa, es un tema más serio. Ahora uno no puede correr como antes, y eso hace que las motos actuales, sean un poco aburridas de manejar a velocidades legales. En cambio, las clásicas, al ser más rudas en su manejo, transmiten más sensaciones aun circulando a velocidades legales. Podríamos seguir enumerando factores que han influido en la moda de las motos clásicas, pero creemos que estas que os hemos nombrado serían las más importantes. Y claro, ante esta nueva moda, hacía falta pensar en un nombre. Las posibilidades son muchas: motos modernas con espíritu, motos vintage, motos modernas de estilo clásico…pero nosotros nos quedamos con el que quizás sea más común, el de las Modern Classics. Nombre que por otra parte utiliza Triumph para designar los modelos de su gama que siguen esta tendencia. En el caso de BMW Motorrad, las nineT forman parte de su gama Heritage, un nombre también muy atractivo y adecuado, teniendo en cuenta la larga y exitosa historia de la marca.

Diferentes opciones

La primera nineT se presentó a finales del 2013, justo el año en el que la marca bávara celebraba su 90 aniversario. Es de ley decir que en esa época ya había otras marcas con modelos Modern Classic, como Triumph con sus Bonneville o Royal Enfield con sus Classic, eso sin contar con Harley Davidson, que podrían también entrar en este grupo. También Ducati había hecho una pequeña inmersión entre el 2005 y el 2010 con la gama Sport Classic, aunque seguramente por precio, fueron motos que no llegaron a triunfar y acabaron por desaparecer. Hoy en día están muy cotizadas. Por la parte japonesa, también había modelos, pero salvo la Kawa W650, el resto sólo se vendían en Japón. Así que ya vemos que BMW no fue la inventora de este tipo de motos, pero sí podríamos decir que fue la marca que le dio el último empujón. Y es que rápidamente la nineT se volvió una referencia en el mercado y nos atreveríamos a decir que marcó un poco la pauta del segmento. Desde su aparición, otros fabricantes se han subido al tren con diferentes propuestas e incluso motos del mismo estilo que llevaban más tiempo, ganaron en interés. Los japoneses no tardaron en ofrecer la Honda CB1100 y más recientemente, Kawasaki presentó la Z900 RS. Los italianos, con Ducati a la cabeza sacaron las Scrambler y marcas como Moto Guzzi, revivieron con la presentación de nuevos modelos vintage.

Gama nineT

El primer modelo en llegar fue la nineT a secas, una roadster que reunía estilos de diferentes épocas en una moto moderna. Y como no podía ser de otra forma, el motor que la empujaba era un motor Bóxer, el de toda la vida. En Alemania su precio era de unos 15.000€, un precio alto que sin duda influyó en las ventas. La critica alabó el nuevo modelo, pero el precio no ayudó a que se vendiera tan bien. Pero BMW Motorrad supo reaccionar y rápidamente presentó diferentes variantes del modelo. Actualmente la nineT es el modelo estrella y el más exclusivo, por la calidad de los componentes que lleva. En el otro extremo encontramos el modelo Pure, un modelo básico que nos permitirá una total personalización gracias a los innumerables accesorios, tanto originales como de terceros. Luego está el modelo Scrambler, que sigue el look típico de esas motos que también servían para aventurarse fuera del asfalto y que contaban entre otros con neumáticos mixtos y con un escape situado en una posición más alta. Otro modelo similar es la nineT Urban GS, que rinde tributo a la mítica GS. Y finalmente está el modelo Racer, la más deportiva de la gama Heritage.

El semicarenado es uno de los detalles propios de esta versión.

Diseño

Posiblemente es el punto más importante del modelo Racer. Su diseño, no sólo es atractivo, sino que evoca una época y un espíritu, que nos hace regresar unos cuantos años hacia atrás, concretamente a la década de los 70 y de las Café Racer. Justo en ese periodo, la R 90 S era el modelo más deportivo de la marca y por ello hereda algunos de sus rasgos, como el semicarenado frontal. Este envuelve un gran faro y sus líneas se alargan hasta casi unirse con el tanque de gasolina. Tanque que en esta versión deportiva viene de un solo color y es totalmente de acero, con una capacidad de 17 litros. Su diseño, con unas hendiduras a lado y lado, hacen que nos acoplemos perfectamente a la moto. En la parte derecha, hay una toma de aire muy bonita en la que se puede leer “nineT”. Por su parte, el cuadro de instrumentos es analógico, como no podía ser de otra forma en una moto de su estilo, y consta de dos relojes, velocímetro y tacómetro. En formato digital sólo incorpora dos pequeñas pantallas que nos dan información variada. El único inconveniente es que al ir nosotros tan tumbados sobre la moto, se dificulta bastante su visión. Para mirarlos, debemos desviar mucho la mirada y eso puede resultar peligroso. Hablemos ahora del sillín. Es importante recordar que la Racer es una moto para disfrutar a solas, por eso su sillín acoge sólo al piloto. Este tiene un buen mullido y un acabado perfecto. Tras él encontramos el colín trasero, un gran detalle más de la Racer. En su interior podemos guardar la documentación, alguna herramienta, el chaleco reflectante… Finalmente destacar el escape dos en uno que tan buen sonido nos proporciona. Si queremos un look y un sonido más deportivo, podemos echar mano de las opciones y montar un escape Akrapovic. A nivel de color, la Racer sólo está disponible en color blanco, aunque eso sí, viene decorada con unas calcomanías que representan los colores de Bmw Motorsport.

El motor bóxer tiene un rendimiento y un sonido fantástico.

El típico motor de BMW Motorrad

La primera moto de BMW, la legendaria R32 de 1923, salió al mercado con un pequeño motor Bóxer (cilindros opuestos) y como no podía ser de otra forma, esta nineT Racer, hereda el mismo concepto de motor. En este caso hablamos de un motor Bóxer de 2 cilindros DOCH (dos árboles de levas en cabeza) refrigerado por aire y aceite que cubica 1.170cc, rinde 110cv y ofrece un par motor de 116Nm a 6.000rpm. Este motor es el mismo que llevaba la anterior generación de la R 1200 en sus diferentes variantes, por lo que es diferente al motor 1200 también bóxer de los nuevos modelos, ya que estos ya vienen con parte de su refrigeración líquida. Eso sin duda le aporta una fiabilidad muy buena, ya que hablamos de un motor que lleva mucho tiempo haciéndose y que en el caso de la R nineT, nos ofrece su última evolución.

Para la transmisión, la elección también estaba clara. La nineT tenía que llevar cardán y estar asociada con una caja de 6 marchas. La relación de cambio se acortó con el fin de ofrecer unas mejores aceleraciones. El resultado como veremos es una caja muy cómoda, fiable y que casi no precisa de mantenimiento.

Chasis

A la hora de desarrollar la nineT, los ingenieros del departamento Motorrad lo tuvieron claro. Tenía que ser una moto que fuera muy personalizable. Para ello se abandonó la idea de utilizar un chasis convencional y se optó por un chasis de tubos de acero entramados, completamente nuevo y de estructura modular. En total se divide en 4 partes que van unidas entre si por unos pernos. La parte del módulo trasero posterior y el módulo del acompañante pueden desmontarse, con lo que a partir de ahí uno puede modificar la moto a su gusto. En el caso de la nineT Racer, quizás no sea tan necesario, ya que la moto ya tiene un look muy atractivo, pero en un modelo como la Pure, puede ser algo muy interesante. A diferencia del modelo nineT original, la distancia entre ejes se ha aumentado en el modelo Racer (1.491mm), con el fin de darle un look más alargado y una mayor estabilidad a altas velocidades. En el apartado de las suspensiones, nuestro modelo monta una horquilla delantera convencional con un recorrido de 125mm, mientras que en la trasera monta el sistema monobrazo Paralever ajustable hidráulicamente y con un recorrido de 120mm. Para la frenada cuenta con doble disco de 320mm de cuatro pistones delante y un disco de 265mm con pinza flotante de dos pistones atrás. De serie lleva el sistema de frenos ABS y opcionalmente puede montar el control de tracción ASC. Nuestra unidad de pruebas llevaba montadas unas llantas Metzeler Roadtec Z8 interact de 120/70 ZR17 delante y de 180/55 ZR17 atrás, y de unos rines de radios, muchos más bonitos que los de aleación de serie.

Una moto honesta y fiel a su espíritu

Si hay algo que valoro en una moto, es que esta me de aquello que me promete. Parece una cosa fácil, pero os aseguro que no lo es. Hay muchas motos y carros que tu los ves y te inspiran algo, pero luego cuando los manejas, te llevas una desilusión. Parecen confortables y luego no lo son, parecen deportivos y su comportamiento no lo es… En cambio, esta R nineT Racer, te da todo aquello que te promete. Su look te inspira un aire vintage muy atractivo que te hace soñar con las carreras de los años 60, 70 y 80, y cuando la manejas, uno es capaz de imaginarse y sentir como era pilotar una moto de esa época. Su posición de conducción, con el manillar muy avanzado y hacia abajo, y las estriberas muy retrasadas, te transportan definitivamente a esa época. El comprador de este modelo en particular de la R nineT, tiene que buscar esto, si no, es mejor que pase de largo.

La R nineT Racer no es una moto cualquiera. Su concepto, su imagen, su comportamiento, su posición de pilotaje, su precio…la hacen ser una moto muy exclusiva y dirigida a un público muy particular. Hay motos que pueden ser perfectas para un abanico de usuarios muy amplio, en cambio, esta Racer va dirigida a un público muy reducido a quien le guste su look vintage y su manejo deportivo, y que la use en salidas cortas de fin de semana. Para algunos esto puede ser un hándicap, pero para otros, puede ser una virtud. La Racer tiene un espíritu muy marcado, que el 99% de la gente no entenderá. Y esa falta de entendimiento o conocimiento, muchas veces se puede convertir en un fuerte rechazo. Esa moto es muy cara, es muy incómoda, no tiene protección… será lo que muchos dirán sólo con ver una foto de ella. Yo en cambio pienso algo totalmente diferente, que es una moto con mucho carácter, con mucha personalidad… y eso es algo que algunas personas buscan y valoran en una moto. Son gente al que no les sirven los diseños y estilos más impersonales de la mayoría de las motos que abundan hoy en día en el mercado y encuentran en la Racer (y en las otras versiones de la nineT), aquel punto de diferenciación con el resto que los hace sentirse únicos.

Un miedo que rápido desaparece

Reconozco que soy una persona tranquila a la hora de conducir una moto, básicamente porque les tengo mucho respeto. A nivel personal he probado muchas motos y de muchos tipos, pero quizás ninguna con un carácter tan deportivo, más que nada por la posición de conducción. Mentiría si dijera que la noche anterior no me desperté de madrugada, pensando en cómo me iría la prueba, si me acostumbraría a la moto, … sólo el hecho de que era motor bóxer me tranquilizaba, ya que era un motor que conocía gracias a dos BMW que había tenido anteriormente. Horas más tarde, ya estaba en el concesionario de la calle 7ª con 127, dispuesto a pasar un día inolvidable. Tras la firma de los papeles de cesión, bajé al sótano a buscar la moto. Entre varias GS, estaba la Racer, que se veía muy pequeña y bajita al lado de las grandes trails. Me abroché la chaqueta, me puse el casco y me subí a la moto. Gracias a mi 1,78m llegaba con comodidad al piso, aunque hay que decir que la altura del sillín (805mm), es apta para casi cualquier altura. Aunque opcionalmente existe la opción de reducir la altura hasta los 795mm.

Tras girar la llave de contacto, una leve presión al botón de encendido y el motor se puso a ronronear bajo mis piernas. Aproveché para escucharlo mientras me ponía los guantes…qué buenos recuerdos me da siempre este sonido bóxer tan característico. Tras revisar la posición de todos los botones del manillar, me pongo en marcha. Mi primera sensación fue muy extraña. Me había convencido tanto a mí mismo de que la posición de conducción era tan radical, que al estar sentado en ella no me lo pareció tanto. Apenas recorrí los primeros 100m que mi cara ya dibujaba una sonrisa de oreja a oreja.

Una buena ruta

El día antes estuve revisando la ruta que haría. Me quedó un muy buen recuerdo de una ruta que hice con el Porsche Club Colombia y decidí repetirla, esta vez en dos ruedas. Tras dejar la vitrina de Autogermana cogí la 7ª hacia el norte, en dirección al peaje de Fusca. En ese pequeño tramo, hasta pasar la calle 245, maldije cada uno de los huecos de la carretera. Por suerte, rápidamente llegó el buen asfalto y tras pasar el peaje, seguí por la autopista dirección Sesquilé. Casi sin darme cuenta, me encontré circulando por encima de los límites legales y me sorprendí del aplomo de la Racer a altas velocidades. Allí donde otras motos más altas o más touring se muestran más inestables, sobre todo en la llanta delantera, la Racer se muestra imperturbable. Tras esta breve comprobación, bajé rápidamente el ritmo y me dedique a valorar mis sensaciones por autopista. En posición normal, con el tronco formando más o menos un ángulo de 60-70º con la moto, la cúpula te envía el aire a la zona del pecho, pero es totalmente soportable. Si queremos tener algo más de protección, deberemos tumbarnos más sobre el depósito, pero no esperemos milagros. Además, circulando con esta posición tanto rato, rápidamente notaremos el cansancio. En la parte de las piernas, los cilindros bóxer a lado y lado nos procuran una protección inestimable. Llegados a Sesquilé, cogí la ruta hacia Guatavita, bordeando el embalse de Tomine. Entramos de lleno en el área de juego preferido de esta Racer. Este tramo, que, seguro que todos conocéis, nos ofrece un muy buen asfalto y unas curvas abiertas que nos permitieron coger confianza con la moto.

En carreteras de curvas amplias es donde se disfruta al máximo esta Racer.

Los motores bóxer tienen algo que a mi particularmente me gusta mucho. Son motores que saben mostrar tanto una faceta touring, como una faceta más deportiva. La buena elasticidad del motor nos permite ir en 6ª, entrar a una curva sin reducir y salir de ella viendo como el motor recupera la velocidad que llevábamos sin quejarse. Eso es ideal para cuando vamos en plan tranquilo, disfrutando del paseo, del paisaje… pero a su vez, el motor también sabe mostrarnos su lado más deportivo con subidas de vueltas vertiginosas o reducciones brutales, acompañadas de un sonido que nos vuelve locos. Esta Racer cómo veremos más adelante, se inclina más por este último tipo de conducción.

En este punto de la ruta, y gracias a unas curvas abiertas que son fáciles de leer aún sin ver su salida, la Racer nuevamente se mostró imperturbable y muy fácil de llevar. Una mirada al cuentaquilómetros y nos asustamos de la velocidad de paso por curva. La mayor distancia entre el eje delantero y el trasero de esta versión respecto a sus hermanas tiene gran parte de culpa. Pero rápidamente bajé el ritmo, ya que quería cuanto antes encontrar un sitio donde parar y hacer las fotos del artículo, para de esta forma, centrarme después sólo en pilotar la moto. A pocos kilómetros de Guatavita encuentro el lugar, momento en el que aproveché para disfrutar de su estética. Es una lástima porque cuando vas sentado en ella, uno no puede apreciar su belleza y sólo te das cuenta de lo linda que es por la mirada de aprobación y de asombro de las otras personas. Aunque en esta moto, hay que decir que su carenado nos motiva mucho al conducirla, porque rápidamente nos vienen a la mente el espíritu Café Racer. Tras unas cuantas tomas, volvímos a la carretera, ahora sí, más tranquilos, sabiendo que teníamos en nuestra tarjeta de memoria, gran parte de las fotos que acompañan este artículo. Hasta ahora, nuestra barbilla no había tocado aún el depósito, por lo que después de dejar atrás el embalse y de disfrutar de sus maravillosas vistas, nos pusimos serios. Tumbarse en ella es fácil y la posición que se adopta, es algo diferente a la que uno tiene con las motos deportivas actuales. Es una posición muy de moto clásica y eso nos encanta. Diríamos incluso que es mucho más cómoda que viajando con el cuerpo más erguido. La sensación también es muy gratificante porque uno se siente como abrazando la moto, como uniéndose con ella y siendo uno solo. Pero esta posición inevitablemente invita a ir al ataque, y aquí empieza lo bueno.

Foto de Bmw Motorrad donde se observa la posición de conducción.

Bailando

Abandoné Guasca y continué dirección a Sueva. La carretera empezó a subir y las curvas empezaron a estar más cerca una de la otra. Aprovechando que ya me sentía con más confianza, pasé al ataque. En este punto, la moto te pide que bailes con ella. No estamos manejando una moto touring, en la que permanecemos siempre estáticos sobre el sillín. En esta Racer, toca mover el esqueleto y moverse de lado a lado del depósito. Si hacemos esto, veremos como la moto nos gratifica con unas sensaciones únicas. Aquí el manejo cambia de nombre y empieza a llamarse pilotaje. Uno se siente un gran piloto sin tener que ir a un ritmo muy rápido y sin tener que perderle el respeto a la moto. La moto responde noblemente a cualquiera de las insinuaciones que le hacemos con nuestro cuerpo y engulle las curvas con mucha facilidad. Por la posición de conducción y por su facilidad de manejo, lo bueno es que uno no tiene que ir muy rápido para sentir una buena sensación de velocidad. A nivel de chasis, la pérdida de la horquilla invertida de la S 1000R, puede parecer una decisión poco afortunada, teniendo en cuenta el comportamiento Racing de este modelo, pero hay que decir que, para nuestro tipo de conducción, no la hemos echado en falta. Quizás aquellos moteros que les guste ir al límite o rodar en circuito, si puedan echar en falta una configuración que les permita exprimir la moto al máximo. Lo que si hemos notado es que, en curvas muy cerradas, a la moto le cuesta trazarlas debido a la distancia entre ambos ejes. Es por eso por lo que la Racer se siente mucho mejor en curvas rápidas o semi-rápidas, que en curvas muy cerradas. Este detalle indudablemente también la hace menos viva a la hora de cambiar la trayectoria, pero por la posición de conducción, que nos incita a movernos a lado y lado, no se hace pesado levantar la moto a la salida de una curva y tumbarla al otro lado para la siguiente curva. A ello también nos ayuda el amortiguador de dirección. Si hablamos de la transmisión, las marchas entran con mucha facilidad y dulzura, como cualquier moto moderna, cosa que facilita la tarea cuando circulamos más alegremente. El sonido del motor es realmente adictivo. Tiene esa tonalidad bóxer, ronca, cavernosa y profunda que nos permite rápidamente reconocer a los motores R de Bmw Motorrad. Y además tiene una cosa que nos gusta mucho. El sonido es igual de atractivo al acelerar que al reducir. Decimos esto porque el sonido que emite el motor al reducir de marchas al mismo tiempo que damos un golpe de gas es espectacular. Y también hay que añadir los petardeos que se escuchan cuando dejamos el motor caer de vueltas usando el freno motor. Y ya sólo nos queda hablar de la frenada. El equipo que lleva es potente y progresivo, aunque puede hacerse un tanto molesto el hundimiento del tren delantero. Por otra parte, es algo lógico, ya que, por nuestra posición, gran parte de nuestro peso recae sobre el manillar, lo que hace que cuando frenamos fuerte en conducción deportiva, la horquilla se hunda más de lo deseable. Para disminuir este efecto y para ganar en precisión, aquí sería buena la horquilla invertida de la S 1000R, o mejor aún, el sistema Telelever de las R 1200 GS. Pero como no es el caso, pues toca compensar con el freno trasero. Tema consumo, aunque en otras motos pueda ser importante, en esta no lo es. Es una moto lúdica, de fin de semana, de recorridos cortos, por lo que el consumo es quizás un dato poco relevante. Nosotros, viendo como nos lo hemos pasado, ya podría consumir como un buen V8 americano que a nosotros no nos importaría.

Poco antes de coronar la cima, la niebla y la llovizna nos hicieron dar media vuelta. Tocaba regresar a Bogotá. Desde Guasca nos dirigimos a La Calera, pero girando hacia Sopó. Las obras nos hicieron circular detrás de camiones, lo que aumentó rápidamente nuestro cansancio. Al tener que estar frenando y desacelerando constantemente, cargamos en exceso nuestras muñecas y empezamos a notar cierto hormigueo. Por suerte rápidamente alcanzamos la autopista y entramos a Bogotá por la misma Carrera 7ª, que nos llevó de regreso a la vitrina de Autogermana.

La aventura con nuestra primera moto nueva de estilo Modern Classic se terminó, pero esperamos pronto traeros más pruebas como esta. Bmw Motorrad Colombia ya nos ha dado luz verde a probar el resto de modelos nineT.

Texto y fotos: J. Carapuig

Pros:

– Estética

– Motor Bóxer

– Comportamiento dinámico

Contras:

– Posición de conducción en trayectos largos

– Precio

– Visibilidad de los relojes en conducción deportiva

 

FICHA TÉCNICA

Motor Boxer de 2 cilindros refrigerado por aire/aceite. 1.170cc
Caja de Cambios 6 marchas
Potencia Máxima 110 cv a 7.750 rpm
Par Máximo 116 Nm a 6.000 rpm
Rin Delantero 3,50 x 17″
Rin Trasero 5,50 x 17″
Frenos 2 discos delante / 1 disco trasero.
Dimensiones 2.105 x 920 x 1.105 mm
Altura del Sillín 805mm (795mm opcional)
Depósito de gasolina 17 litros
Peso 220 kg
Peso/Potencia 2 Kg/Cv
Velocidad Máxima Más de 200 Km/h
0 a 100km/h – s
Precio $62.990.000

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