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Subastas: Shelby 427 Cobra

A finales de agosto California se convierte en la meca del mundo del motor gracias a una semana en la que las poblaciones de Pebble Beach y Monterey reúnen a lo mejor de lo mejor, tanto en el concurso de Elegancia que se organiza como en las diferentes subastas que se celebran. En ellas se ponen a la venta modelos únicos y muy especiales como este Shelby 427 Cobra original de 1965.

Este modelo icónico norteamericano, que tan bien expresa la potencia y la exuberancia habitual de este país, tiene sus orígenes en Inglaterra, concretamente en la marca británica AC Cars. Esta empresa vio nacer su primer vehículo en 1903 y 50 años después presentaron el AC Ace, un pequeño deportivo roadster típicamente inglés. En 1961, el famoso Carroll Shelby, enamorado de ese carro, se puso en contacto con AC Cars para preguntarles si sería posible que le fabricaran una unidad ligeramente modificada para que pudiera recibir un motor V8 americano. Entonces Carroll contactó con Chevrolet para el suministro de los motores, pero le dijeron que no ya que conociendo a Shelby, sabían que sería capaz de hacer un carro de carreras que podría hacer sombra a sus Corvette. El siguiente paso de Carroll fue llamar a la puerta de Ford, quien estaba mirando la forma de sacar un vehículo capaz de luchar de tú a tú con los Corvette. Todo se dio y Ford entregó a Carroll dos motores. Mientras tanto en Inglaterra, AC Cars seguía trabajando con el vehículo, que finalmente estuvo acabado y enviado a USA en febrero de 1962. A partir de ahí la unión entre ambos continuó en el tiempo y AC Cars siguió enviando carros que eran terminados en Los Angeles.  Con el tiempo la potencia de sus motores fue creciendo y creciendo al mismo nivel que su popularidad.

El Cobra de Shelby es realmente un AC Ace inglés un poco más musculado.

La unidad que os presentamos fue fabricada a mediados de 1965 y tal como se muestra hoy en día, salió de fábrica en color rojo con interior negro. Su primer propietario lo disfrutó poco tiempo, ya que tuvo un accidente con él y lo vendió. Su segundo propietario lo compró y contactó con Shelby para comprar unas piezas de la carrocería, pero finalmente terminó comprando toda la carrocería de aluminio. Esta carrocería había estado preparada para participar en las 24H de Le Mans y había sido modificada con pasos de rueda más anchos, con unos conductos especiales para refrigerar los frenos, con un espacio para colocar dos radiadores y con la parte frontal del Cobra 289. Pero finalmente no participó en Le Mans y el carro se desmontó y se vendieron y se utilizaron las piezas en otros carros. La carrocería como decíamos, fue a parar a esta unidad.

El vehículo está muy original, incluso conserva sus relojes Smith’s

 

Al poco tiempo  este Cobra volvió a cambiar de dueño y luego llegó a manos de un miembro del club Shelby, quien lo tuvo durante 40 años, utilizándolo en varias salidas del club y ganando con él varios premios. En el 2006 en un evento de clásicos en Indianápolis el motor se dañó y ahora lleva un motor original Cobra 427. Desconocemos si el motor anterior era el original y si este se ha conservado y si se entregó con el carro. En según qué modelos o marcas, esto hubiera influido negativamente en el valor de este modelo, pero lo más importante en estos Shelby Cobra es que conserven la carrocería original, ya que muchos al ser vehículos que competían, sufrían accidente y eran constantemente reparados. Este técnicamente no conserva la suya original, pero sí una que tiene mucho valor por ser el de una unidad que tenía que correr en Le Mans. Actualmente el vehículo se presenta en un estado impecable, gracias a la restauración total a la que se le sometió en 2015 a cargo de un experto en Shelby’s. Su precio de venta fue de 995.000 dólares.

En el corazón de este Cobra encontramos el mítico motor 427ci

Fotos: ©2018 Cortesía de RM Sotheby’s

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