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50 Aniversario del Heuer Monaco

En 1969, la marca de relojes Heuer lanzaba el modelo Mónaco: Un llamativo reloj que se hizo famoso por su diseño único y su tecnología pionera. Cincuenta años después, TAG Heuer rinde homenaje a este emblemático modelo que ha estado relacionado con el automovilismo desde sus inicios, no para menos su nombre hace referencia al Gran premio de Mónaco de la fórmula uno y fue el modelo elegido para que Steve Mcqueen lo usara en la película Le Mans de los años 70s.

La unidad que Steve McQueen llevó durante la filmación de la película “Le Mans”

Como si se tratase de una celebración de los 50 años del modelo emblemático de una marca fabricante de automóviles, Tag Heuer montó uno de los más grandes stands en el salón de ginebra. Celebrando en grande los 50 años del Tag Heuer monaco, y en el que también presentaron una diversa selección de automóviles. Pues no solo se trato de los relojes, si no que también de los autos que han acompañado a la marca a lo largo de su historia. Desde el hispano suiza h6 de los años 20’s, pasando por el icónico porsche 917k en su indumentaria icónica Gulf y del que también hizo parte en la famosa película “Le Mans”. (que a propósito el Porsche 917 también celebra sus 50 años) hasta la última generación de bólidos de la fórmula uno y la fórmula E.

El Hispano Suiza y el Porsche 917

En su stand también contaron con una selección histórica de las diferentes generaciones del icónico mónaco. Desde el original calibre 11 hasta las piezas más sofisticadas de alta relojería revolucionaria; como lo es el Monaco V4 que cuenta con un ingenioso mecanismo de funcionamiento similar al de un automóvil pues la energía es transmitida con poleas y correas de dientes, a lo que en la alta relojería tradicionalmente se conseguía por medio de engranajes.

Durante nuestra visita al salón de ginebra fuimos invitados en exclusiva a conversar con Catherine Eberlé-Devaux, directora de la división heritage de la marca, quien nos contó detalles de los diferentes proyectos para conmemorar el aniversario de este icónico modelo. Entre ellos la marca va a publicar un libro que expone la historia y el espíritu de este inverosímil icono, el libro narra la vida del modelo Monaco, documentando con extractos de archivos, imágenes inéditas y bocetos de los diseños y movimientos. Además se vislumbra el lanzamiento de una edición conmemorativa del reloj en los próximos meses, entre líneas Caterine nos dejó entre ver que muy posiblemente veremos un nuevo modelo para el Gran Premio de Monaco.

El Monaco cumple 50 años.

Durante nuestra visita no solo tuvimos el placer de conversar con Catherine. Si no que incluso fuimos invitados el día siguiente a hacer un tour por la fábrica, que se encuentra ubicada en la región conocida como La chaux de fonds (la cuna de la relojería suiza) A tan solo un par de horas de Ginebra. Allí pudimos conocer de primera mano el proceso de fabricación. Desde el prototipado, al ensamblaje y los test de calidad a los que son sometidos los relojes.

El proceso de creación de una nueva pieza se inicia con la etapa de diseño en la que se tienen que cumplir una lista de requisitos de acuerdo a una profunda investigación de mercado en términos de diseño y funcionalidad, este proceso se empieza generando ideas y bosquejos que posteriormente entre todos los prototipos graficados se evalúan los mejores diseños y se eligen los mejores todo el equipo de diseño a partir de esta selección se dedica a refinar el diseño especificando detalles a profundidad como la especificidad de materiales, tolerancias, colores y viabilidad de proceso de fabricación; En este proceso se fabrican diferentes prototipos físicos por medio de impresoras en 3d de alta resolución. Los diseñadores e ingenieros pueden evaluar aspectos de fabricación, usabilidad y estilo en escala real.

Fabricación artesanal de un reloj Tag Heuer.

Una vez el diseño, materiales y tecnología se definen el proyecto y pasa a la etapa de fabricación desde diferentes plantas distribuidas en todo el país. Se procesa la materia prima, se funde la caja, se fabrican las manecillas y el tablero, junto con las partes necesarias de la maquinaria. Todo llega a la sede principal de ensamblaje en La chaux-de-fonds en donde un equipo de expertos relojeros ensamblan uno por uno.

Después del proceso de ensamblaje llega la hora del testeo. Con instrumentos especializados el relojero mide la precisión de los relojes y cronógrafos. Posteriormente los relojes son puestos en diferentes máquinas que simulan condiciones extremas de presión, humedad y temperatura. Finalmente los relojes que aprueban estos test se someten a una última revisión estética buscando imperfecciones en el cristal la caja, botones y el tablero, si el reloj es aprobado llega a su línea final de producción donde es empacado y enviado a las boutiques de distribución.

Para finalizar nuestra visita estuvimos en el museo Tag Heuer donde conocimos de cerca uno de los seis mónaco que usó Steve Mcqueen en la película Le Mans entre otras joyas que hicieron parte de muchas carreras y pilotos de las principales competencias automovilísticas y deportivas alrededor del mundo.

Texto y fotos: Álvaro Andrés Pinzón

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