Carros Pruebas

Alfa Romeo Giulietta 1.8 ¿el último Alfa?

Históricamente la marca Alfa Romeo no ha tenido mucha presencia en el país. En la época, la mayoría de unidades que llegaron antes de los 90, fueron gracias a la empresa Provemac. Aunque también existen algunas  unidades traídas por la embajada italiana, como es el caso de nuestro invitado de hoy, un Alfa Romeo Nuova Giulietta 1.8 que llegó al país a principios de 1985.

Un año antes de la llegada a Colombia de esta unidad, llegó un precioso Alfa Romeo GTV 2.5 de color rojo, traído por un trabajador de la embajada italiana. Ese carro causó sensación entre los que allí trabajaban y eso motivó que una señora que trabajaba allí, comprara este Nuova Giulietta. Según la factura de compra original, esta se realizó en septiembre de 1984 y en ella se especifica todos los detalles del pedido (modelo, color, número de motor,…). El precio de venta en la época fue de poco más de 6.000 dólares, un precio altísimo en comparación con los vehículos que más se veían por Colombia en esos días. Pero a este precio, se le tuvo que sumar algo más de 2.000 dólares para traerlo en avión desde Milán a Bogotá. El carro estuvo listo para ser estrenado a inicios de 1985 y desde entonces y hasta el año 2017, su propietaria lo usó para ir a su lugar de trabajo en la embajada. Hace 3 años, su propietaria se jubiló y el Giulietta dejó atrás las placas diplomáticas y adoptó unas amarillas. Por temas de comodidad y modernidad, su propietaria decidió vender su carro para dar la bienvenida a un carro actual con caja automática. Es aquí donde aparece su propietario actual, un español que llevado por los recuerdos que tenía de este modelo, decidió comprarlo.

Una berlina familiar y a la vez, muy deportiva, una combinación muy acertada

Cuando era pequeño, en los años 80, viajaba por Europa con mi familia con nuestra VW T2 de 1968 debidamente camperizada y en esos viajes siempre me quedaba asombrado con las berlinas deportivas de la época, nos comenta su propietario. Normalmente eran difíciles de ver en España y aún menos un Nuova Giulietta. Sus formas diferentes a la de los otros vehículos siempre me causaron impacto. Recuerdo incluso comprarme el modelo a escala de la marca Majorette y muchos años después, comprar el catálogo. Cuando vi esta unidad en venta, no pude resistirme a ir a verla, conocer su historia, sus propietarios,…. Me impactó su estado original y de conservación. Pero en ese momento económicamente no me venía muy bien comprarlo. También tenía otros planes en mente y la aparición por sorpresa de este carro me descolocó un poco. Conociendo mi historia y mi admiración por el modelo, su propietaria decidió que el coche tenía que ser para mí o para mí. Tras hablarlo en casa y consultarlo con la almohada, decidí hacer un esfuerzo y comprar el carro. Desde que lo tengo he asistido a algunos eventos de clásicos con él y salgo de vez en cuando con mi familia. Tener un Alfa Romeo, marca que uno siempre vincula a deportividad, y poder disponer de 4 puertas y suficiente baúl para ir de viaje en familia, es algo que me parece fantástico en un clásico. Si tuviera un Spyder o cualquier 2 plazas de la marca, no podría disfrutarlo como lo hago con este. A mi hijo de casi 5 años le encanta y aunque el nombre de Giulietta es complicado para un niño pequeño, se aprendió el nombre a la primera. Siempre que bajamos al parqueadero para salir me pide que salgamos en el Giulietta. Pero no siempre puedo cumplir su deseo, ya que el carro no sale sino es a una hora en la que no haya trancones y uno pueda salir medianamente rápido de la ciudad.

Un mismo nombre para tres modelos diferentes

La saga Giulietta nació en 1954 con el Tipo 750 y 101, modelo que fue presentado ese mismo año el Salón de Turín (Italia). Esta serie que duró hasta 1964 es la que normalmente se le viene a la cabeza a uno cuando escucha el nombre de Giulietta. Pero no fue el único modelo de Alfa Romeo que utilizó este lindo nombre. En la segunda mitad de la década de los 70, la marca recuperó el Giulietta, aunque para diferenciarlo del “original”, lo llamó “Nuova” Giulietta (Tipo 116). Esta segunda generación duró hasta 1985 y se trataba de una berlina de 4 puertas, a diferencia del primero que se fabricó también con carrocería Coupé y Cabriolet. Más recientemente, concretamente hace unos diez años, volvió a aparecer un nuevo Giulietta, esta vez como un Hatchback de 5 puertas con las 2 de las plazas traseras disimuladas. El modelo ya ha recibido dos actualizaciones y su fin se aproxima tras anunciar Alfa Romeo este año que no habría una renovación del modelo y que se dejaría de producir.

La forma de la línea lateral le confiere mucha deportividad a este modelo

El Nuova Giulietta empezó a cocinarse a principios de los años 70, de ahí su estética muy setentera. Se desarrolló teniendo en cuenta la crisis petrolera, por lo que para la base se utilizó la mecánica, el chasis,… del modelo Alfetta ya existente. Dentro de la gama y con el fin de que ambos modelos no fueran competencia, Alfa Romeo vendió el Alfetta como la berlina elegante de la marca y el Nuova Giulietta como la berlina deportiva. La estrategia funcionó y ninguno de los dos hizo daño al otro en cuanto a ventas se refiere. Cosa que no pasó con sus sucesores, el Alfa Romeo 75 y 90. El modelo 75 era mucho más atractivo que el 90 y este se llevó la gran parte de las ventas. Siguiendo con nuestro modelo, este se presentó en 1977 y empezó a producirse en la fábrica de Arese (Norte de Italia). En un primer momento estaban disponibles dos motorizaciones de 4 cilindros, el 1.3 y el 1.6. Gracias al uso del sistema Bialbero (doble árbol de levas), ambos motores, pese a su cilindrada, ofrecían unas buenas prestaciones (95cv y 109cv). En 1979 llegó la versión 1.8 con 122cv, la misma que el modelo que os presentamos. Al año siguiente llegó la versión 2.0 Super de 130cv. En 1981 el modelo sufrió una actualización estética y los motores se mantuvieron salvo por la llegada de una versión turbodiésel de 2.0 litros y 82cv. En 1983 hubo de nuevo una actualización estética. La versión 1.3 desapareció del catálogo y llegó la versión 2.0 Turbo Autodelta de 170cv, cuya producción se limitó a tan sólo 361 unidades.

El modelo tiene varias curiosidades: La primera es que para su promoción comercial, contó con la ayuda de toda una leyenda del automovilismo como Niki Lauda. El piloto de F1 corría en 1978 con la escudería Brabham Racing que usaba en aquella época motores Alfa Romeo. La marca lo utilizó en varios comerciales de TV para promocionar el modelo e incluso el piloto firmó con su puño y letra en la parte interior del capó motor de las primeras unidades. Si buscan por Youtube, pueden ver varios de estos comerciales. En uno de ellos se ve a Lauda acabar una sesión de entrenamiento con su F1 y sentarse al volante de un Giulietta para ir a casa. Acompañado por un niño, Lauda le va explicando lo bien que va el coche gracias a sus suspensiones, su aceleración, su caja de cambios, su frenada…. La segunda curiosidad es que hubo un carrocero (Moretti) que creó una versión familiar del modelo, el Giulietta Sportwagon, que se vendió en una producción muy limitada. La 3ª y última curiosidad es que este modelo fue utilizado por la “Polizia” italiana en sus versiones 1.6 y 1.8. y gracias a su fiabilidad y robustez (algo a veces no muy usual en los Alfa Romeo), tras su uso policial, pasó a propietarios particulares que los siguieron utilizando durante años. Algunos coleccionistas incluso los guardaron en sus colecciones con el look policial, quizás siendo conscientes de que estaban ante el último auténtico Alfa Romeo.

La moldura gris de la trasera es propia de los Nuova Giulietta de 3a generación

¿El último auténtico Alfa Romeo?

Al realizar este artículo, hablé con varios amigos de Europa que son auténticos “Alfisti” (como se le llama coloquialmente a los apasionados de la marca) y todos coincidieron en decir que es el último auténtico Alfa Romeo. ¿En que se basan? En que monta el motor Bialbero (doble árbol de levas) típico de Alfa Romeo, en que es tracción trasera y en que su transmisión es transaxle (en el eje trasero). Pero realmente, estas características aún las conservó su sucesor, el Alfa 75, pero este ya tenía un look muy de finales de los años 80 y principios de los 90, mientras que el Nuova Giulietta aun conserva un look muy setentero y detalles propios de la marca (parrilla metálica, volante de madera,…).

El modelo es realmente difícil de encontrar, tanto en Europa como en Colombia, y más en el estado en el que está esta unidad. De hecho, es la única unidad conocida en el país. A nivel mundial es más fácil encontrar una Giulietta de las primeras, que una de estas. Sin embargo, si uno busca bien y tiene paciencia, aún se pueden encontrar, básicamente en Europa. Las unidades en estado correcto, se encuentran entre los 3.000 y 4.000 eur (10 y 15 millones de pesos), pero las raras unidades originales y en un estado muy bueno de conservación, como es el caso de la unidad que os presentamos, puede rondar fácilmente entre los 7.000 y 10.000 euros (30 y 40 millones de pesos). Dentro de la gama del Nuova Giulietta, el modelo que realmente se destaca en precio es la versión Turbo Autodelta, que puede sobrepasar los 100 millones de pesos fácilmente, debido más que nada a su baja producción de 361 unidades.

En la época, su mercado principal era el italiano, pero a diferencia de otros modelos de la marca, el Nuova Giulietta obtuvo muy buenas ventas en el norte de Europa (Alemania, Holanda, Bélgica,…). La principal competencia en estos países eran principalmente las berlinas alemanas, pero muchos apasionados de los automóviles estaban ya cansados de ir con vehículos con los que iba todo el mundo. Buscaban una berlina diferente, familiar, pero deportiva y eso lo encontraron en la Nuova Giulietta. Incluso en Alemania, a principios de los 80, hubo cierta rivalidad con el Bmw serie 3 E30. El modelo alemán era mucho más moderno en todos los sentidos, ya que en esa época el Nuova Giulietta ya estaba en su etapa final, pero aún así, el modelo italiano le robó algunas ventas. El hecho de que fuera un vehículo no alemán, de que tuviera una imagen deportiva con posibilidades de uso familiar y de que tuviera unas cualidades dinámicas interesantes, fueron los principales motivos para convencer a aquellos propietarios que querían algo diferente a lo que se veía en las calles.

El salpicadero es típico de los 80, con un uso del plástico excesivo.

El Nuova Giulietta fue diseñado por Ermanno Cressoni, el mismo que diseñó el Alfetta, el Alfa 33, el más reciente Alfa 145 o el Fiat 500 de los años 90. Estéticamente el modelo tiene un frontal bajo e inclinado hacia adelante y una parte trasera alta y corta que algunos llaman “cola de pato”.  Ese  tipo de diseño hace que la linea lateral tenga una imagen muy deportiva, en forma de cuña. Al principio a la gente no le gustó, pero acabó sucumbiendo a su encanto. Es un poco lo que pasa ahora. Uno lo mira y lo ve raro, pero uno más lo mira y más detalles le encuentra y más se va dejando enamorar. Igualmente ahora es más fácil que guste a la gente porque es un diseño un poco exótico y raro, algo que a algunos apasionados gusta mucho. Su interior también fue un poco criticado al principio por su diseño “futurista”. Su caso es un poco curioso, porque era un carro que siendo de los 70 y teniendo detalles propios de esa década, se veía muy moderno. Pero en los 80 y comparándolo con la competencia, se veía por su diseño, un vehículo algo anticuado. Podríamos decir que era un modelo algo atemporal.

Motor y comportamiento típicamente Alfa

Abrir el capó y ver su motor es algo fantástico. Nada de plásticos que tapan el motor como en los vehículos actuales. El motor Bialbero tiene un diseño muy atractivo y en la tapa de la culata vemos orgulloso el nombre de la marca. Al lado del bloque, a la izquierda, destacan los dos carburadores Dell’Orto que alimentan a este motor. A diferencia de muchos de los motores que se ven por acá, este muestra su uso. En Europa no se acostumbra a limpiar los motores como sí se hace aquí a no ser que sea un coche de colección que ruede muy poco. Este motor muestra el paso de los años, muestra su uso. Cuando uno lo limpia a presión, etc… es más fácil de que puedan aparecer problemas mecánicos y/o eléctricos. Puede sorprender a más de uno, pero la propia suciedad, aceite, etc… también sirven de sello del motor. De hecho este Alfa nunca mancha el piso sobre el cuál reposa y me consta que siempre ha sido mantenido por un gran experto de la marca, lo que es toda una garantía. Curiosamente, los Alfa Romeo, siempre han tenido fama de no ser muy fiables y esta fama incluso les acompaña hoy en día. Pero en cambio el Nuova Giulietta se destaca entre los conocedores por su fiabilidad y robustez. Posiblemente sea porque el bloque del motor era el mismo que se había utilizado desde hacía muchos años, pero debidamente evolucionado. Por eso dicen que lo mejor es comprar carros que estén en su etapa final de vida, ya que incorporan todas las mejoras y evoluciones del modelo tienen detrás de ellos, millones de km recorridos.

El motor Bialbero rinde 122cv

Su vocación deportiva se nota claramente al manejarlo. Su motor suena de maravilla e invita a una conducción deportiva. Una vez sentados en sus asientos, nos encontramos frente a un volante de madera de diseño deportivo. Su inclinación es propia de muchos clásicos, a diferencia de la posición actual de los volantes, totalmente perpendicular al piso. Ya en marcha, su reparto de pesos de casi el 50/50 gracias a la transmisión transaxle, su tracción trasera y su chasis, nos ofrecen un gran comportamiento. Sólo el manejo de la transmisión, con recorridos largos de la palanca entre marcha y marcha, hace que su conducción pierda un poco de rapidez. Del resto, pura filosofía actual de Alfa Romeo de contar con berlinas de 4-5 plazas con las que no sólo llevar a la familia, sino también poder disfrutar de su conducción. En cuanto a ergonomía, eso ya es otra cosa. Los elevalunas eléctricos de las puertas delanteras están ubicados en un lugar poco práctico, arriba en el techo al lado del retrovisor central. El salpicadero o millaré, como dicen ustedes aquí, tiene un diseño poco propio de Alfa Romeo y sólo el volante en madera y el cuadro de relojes Veglia, me recuerdan que estoy conduciendo un coche con carácter. Es curioso que por la disposición de los mismos, la aguja del cuentavueltas se mueve al revés de lo que estamos acostumbrados. Lo que también me gusta es la tapicería en tela que encontramos también en los paneles de las puertas y en el techo. Actualmente la gente sólo quiere cuero, pero para mi gusto, una buena tapicería en paño es mucho más linda. 

Con una carrocería particular que te engancha por su diseño sin igual, con un motor y un chasis con carácter, como nos tenía acostumbrados Alfa en aquella época, y con su pintura roja, este vehículo tiene un encanto especial. Aunque el desconocimiento que se tiene en el país sobre este modelo (recordemos que es la única unidad en el país), hace que sea, como algunas veces se dice, “sólo para conocedores” y amantes de la marca.

Texto y fotos: J. Carapuig

FICHA TÉCNICA

Motor 4 cilindros en línea Bialbero, 1.779cc
Tracción Trasera
Caja de Cambios Manual 5 velocidades Transaxle
Potencia Máxima 122 cv a 5.300 rpm
Par Máximo 167 Nm a 4.180 rpm
Frenos Discos
Dimensiones 4210 x 1.650 x 1.400 mm
Depósito de gasolina 50 litros
Peso 1.100 kg
Peso/Potencia 9,01 Kg/Cv
Velocidad Máxima 180 Km/h
0 a 100 km/h 10,3 s

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