Carros Pruebas

El Volkswagen Escarabajo 1302 S “Stick Shift”, un automático avanzado a su tiempo

Cuando se decidió crear Retro, una de las cosas que más nos entusiasmaban, era la cantidad de gente amante de los clásicos que íbamos a conocer. En nuestro casi primer año de vida, hemos conocido a muchos apasionados que nos han abierto las puertas de sus clubs, de sus eventos, de sus garajes e incluso de sus casas y esto es algo que nosotros valoramos mucho. Y una de estas personas que hemos conocido y que nos ha abierto las puertas de su gran pasión es Rodrigo, miembro activo del VW Club de Colombia. Siempre que nos encontramos con él, activamos el modo “escucha y aprende” de nuestro cerebro, ya que sabemos que siempre vamos a aprender algo de su marca favorita. Es por ello por lo que era casi obligatorio que el primer VW que apareciese en Retro fuera uno de los suyos. Y para estrenarnos, no hemos escogido cualquier VW, sino el modelo al que Rodrigo le tiene más cariño, su Escarabajo 1302 S Stick Shift de 1971.

20 años compartiendo historias

En este 2017 que ya llega a su fin se cumplen 20 años desde que él se compró, con ayuda de su padre, este Escarabajo. En 1997 él estaba en su época universitaria y utilizaba un Daewoo Racer GTi, pero luego, su hermana entró también a la universidad y heredó el carro. Entonces el papa de Rodrigo le prometió ayudarle con la compra de otro carro con la condición de que este tenía que ser un Volkswagen. A Rodrigo no le importó, ya que le gustaban mucho los Golf GTi MK1 y MK2, pero su papa le dijo que no, que tenía que ser un Escarabajo como el que tenía su tío Alberto, quien aun hoy en día, con más de 80 años a sus espaldas, utiliza su Escarabajo del 53 casi a diario. En aquella época, al igual que ahora, era sumamente fácil encontrar un Escarabajo a la venta, pero entonces no existían aún las webs de compra-venta de carros, todo se hacía mediante los clasificados de El Tiempo. Repasando a diario estos anuncios fue como un día dio con un anuncio que le llamó la atención. “Súper Escarabajo Automático modelo 1971, teléfono…”. Por aquel entonces desconocía totalmente el modelo, pero decidí ir a verlo, nos comenta. Fue amor a primera vista: Único dueño, reflectivos laterales, cinturones originales, radio Motorola VW Sapphire XIV AM/FM original, etc… Fue el primero que vi y con éste me quedé… El carro estaba en muy buen estado y completamente original. Su primer propietario, un directivo de la petrolera Exxon, lo compró en Nueva York en 1971. En 1973, este directivo fue trasladado a Bogotá y se hizo enviar en avión su VW desde los Estados Unidos. En 1980 nuevamente es trasladado y esta vez se desplaza a vivir a Barranquilla. Su VW sigue sus pasos y de nuevo llega a su nueva ciudad mediante avión. En 1990 este 1302 S vuelve de nuevo a Bogotá, donde ya se quedaría hasta la fecha.

Al ser versión americana, esta unidad luce diferentes detalles específicos.

Inicio de una pasión

Ver el carro, montarse en él y manejarlo por primera vez, fueron las únicas cosas que Rodrigo necesitó para enamorarse de él. Una vez lo tuve en mi garaje, lo primero que hice fue buscar información sobre este VW en la poca literatura disponible y en el incipiente mundo de internet. Rápidamente me di cuenta de que era un modelo de muy baja producción (en comparación con la producción total de Escarabajos), ya que apenas se fabricaron 610.300 unidades “Automatic Stick Shift” entre 1968 y 1976. En aquella época y gracias a las investigaciones que hizo, se dio cuenta que era el único Stick Shift de Bogotá. Posteriormente llegó otro convertible y a día de hoy, tiene constancia de la existencia de unos 7 u 8 que han llegado posteriormente al país. Igualmente tiene constancia de unidades automáticas que posteriormente se pasaron a manuales, algo muy usual. Pero la pasión de Rodrigo por Volkswagen no dejó de crecer y a día de hoy en su garaje, encontramos otros modelos, todos ellos especiales y en un fantástico estado. Ya habrá tiempo más delante de hablaros de ellos al igual que tendremos tiempo en Retro de contaros el viaje que hizo Rodrigo por los Estados Unidos con un Escarabajo parecido a este Stick Shift.

La gama Beetle en 1971

En 1971, año de fabricación de esta unidad, podíamos escoger entre varias versiones de Escarabajos. Estaba el básico 1200, luego el 1300 y finalmente el 1302 en versión normal (1.3 litros) y en versión S (1.6 litros). La unidad de Rodrigo es un 1302 S (VW Typ 113) y por lo tanto lleva el motor Bóxer 1.6 (1.584cc) refrigerado por aire que VW introdujo en 1970 tanto para el Escarabajo (Typ1) como para el Karmann Ghia (Typ 14). La novedad de ese año es que montó el carburador Solex 34 Pict-3, lo que hizo que la potencia del motor fuera de 60 cv a 4.400 RPM. Su velocidad máxima es de unos 125km/h y su aceleración de 0 a 80km/h es de 14,5s, dos segundos más que la versión manual normal. Esta versión 1302 S sólo estuvo disponible durante los años 71 y 72, ya que en 1973 pasaría a denominarse 1303. En 1971, el resto de la gama VW la completaban el VW Type 3 (en sus versiones Fastback, Squareback y Notchback), el modelo 411 también en sus diferentes carrocerías, el Karmann Ghia (coupé y convertible) y la Bus o T2.

El Super Beetle, un Escarabajo preparado para la vida moderna.

Las novedades de 1971

Aunque estéticamente parece que el Escarabajo haya evolucionado poco durante todos los años que estuvo en producción, la verdad es que fue presentando novedades constantemente. Hasta entonces, en sus 22 años de vida anteriores, ya había recibido más de 5.000 mejoras y cambios. Si nos centramos sólo en el año 1971, año de nuestra unidad, toca hablar de bastantes novedades, pero principalmente de una, la que VW consideró como la más importante hasta la fecha. Hablamos de la nueva suspensión tipo McPherson que se montó en el eje delantero de los 1302. Para el eje trasero, todos los modelos de escarabajo montaban los semiejes que ya llevaban los modelos VW Automatic desde 1968. Este importante cambio en el eje delantero hizo que el carro fuera más suave y tuviera un mejor manejo. Se ganó también mucho agarre en el eje delantero al mismo tiempo, que se absorbían mejor las imperfecciones de la carretera. Otra de las mejoras que aportó este cambio, fue la mayor capacidad del maletero. Hasta la fecha y en los otros modelos de la gama que aun conservaban las suspensiones con barras de torsión tradicionales, la llanta de repuesto tenía que ir vertical, lo que quitaba mucho espacio, pero con el cambio de suspensión, la llanta pudo pasar a estar tumbada totalmente, con lo que se ganó en capacidad de carga. Por todo esto que os acabamos de contar, este modelo recibió el nombre de Super Beetle. Pero las novedades no acaban aquí, el radio de giro se redujo a 9,6 metros, se mejoró la climatización con un ventilador de dos velocidades, el motor ganó en potencia… para al final sumar un total de 90 mejoras.

Certificado de autenticidad

Gracias al certificado “VW Birth Certificate” expedido por el Stiftung AutoMuseum Volkswagen en Wolfsburg en 1999, Rodrigo pudo saber que su Escarabajo 1302 S se fabricó el 1 de Julio de 1971 y que abandonó la fábrica de Emden (Alemania) rumbo a los Estados Unidos, concretamente hacia Nueva York, el 12 de Julio. Este certificado también nos indica el número de chasis y el número de motor, con el fin de poder constatar que esta unidad, es totalmente “Matching Numbers”. ¿Qué significa esto? Literalmente, números que coinciden y en la práctica, cuando el número de chasis y de motor coinciden con aquellos con los que el coche salió de la cadena de montaje. Pero eso no quiere decir que compartan el mismo número, sino que son dos números diferentes para cada cosa. Esto nos sirve para ver si el motor que tiene nuestro carro es el de origen, con el que salió de fábrica. En algunos casos, como en Porsche, la marca también lleva el control del número de serie de la caja de cambios. Pero ojo, estos datos Porsche sólo nos los facilita en el caso de que ella vea, según la documentación que le aportemos, que los números coinciden. En el caso de que no coincidan, la marca deja vacío el lugar donde iría el número de motor. Con ello intentan evitar que la gente pueda retocar el número de motor con el fin de hacer que coincida con el de la carrocería. Tener un carro que sabes que es Matching Numbers (y poder demostrarlo con documentación de la marca), es algo muy valioso tanto a nivel sentimental propio, como a la hora de venderlo, ya que estas unidades se cotizarán mucho más. Este certificado también nos informa del color original del carro, en este caso, color Kansas Beige (código L91D), un color que apareció ese año. También nos indica las opciones que pudiera llevar, en este caso, el paquete M002 que incluía una serie de características propias que debían tener todos los modelos que se vendían en los Estados Unidos. Más abajo, en un recuadro, os informamos de cómo obtener este certificado.

Austeridad alemana hecha para durar.

Bien conservado

Cuando uno se acerca a este Beetle, se da cuenta de su buen estado, algo que caracteriza a todos los clásicos que tiene Rodrigo. El carro no ha sido nunca restaurado, pero si se ha ido poniendo al día estéticamente para que siempre se viera como ahora, perfecto. En el año 2006, hace ahora 11 años, lo hizo pintar cuidadosamente para que su color Kansas Beige, se viera como salido de fábrica. En el proceso también aprovechó para cambiar algunos empaques y cauchos y para retapizar el interior con la tapicería TMI Leatherette Basketweave de color Tan, su color original. También aprovechó para buscar las piezas propias de la versión. Nos comenta que comenzó la búsqueda de las piezas que sabía debían reemplazarse o conseguirse, como los cauchos del pedal de freno, que encontré con ayuda del VW Classic Parts Center en Wolfsburg en el “4º Internationalen VW-Veteranentreffen in Hessisch Oldendorf”. También busqué los reflectivos del bomper trasero, específicos a la versión y al modelo, los cuales conseguí en el VW Classic, en Los Angeles. Una vez finalizado el trabajo, presentó el carro al Club Colombiano de Automóviles Antiguos y Clásicos (CLAC) para recibir su certificación de antiguo, que consiguió con una puntuación del 99%. Hoy en día, 11 años después de esa actualización, el coche brilla de la misma manera y lo notamos con las miradas de los otros conductores y motoristas que nos miraban al pasar. Eso fue algo que nos sorprendió, porque un VW Escarabajo es un carro muy fácil de ver por la ciudad, pero claro, no todos están en el estado que tiene esta unidad. Otra cosa que no queremos dejar de comentar, son los detalles del carro. La mayoría de piezas, por pequeñas que sean, vienen con el logo de VW e incluso muchas, con el número de serie. Otra cosa sorprendente son los detalles prácticos y de seguridad del coche. Los alemanes piensan en todo y pese a que el Escarabajo es un carro popular, no por eso se olvida de ciertas comodidades. Dos ejemplos, los cinturones delanteros tienen su propio gancho para colgarlos y para que estos no queden botados y los asientos cuentan ya con reposacabezas integrados, algo poco usual en esa época. Y un último detalle, los cinturones cuentan con una pieza plástica muy simple que bloquea el cinturón en caso de accidente. Sería algo así como los inicios de los cinturones retráctiles.

Gráfica de la ubicación de los cambios

Dos opciones

Hablemos ahora de la característica principal del vehículo, su caja semi automática Stick Shift o tal como se la conoce coloquialmente, la caja Autostick. En la época, Volkswagen ofrecía dos versiones de cajas automáticas. La normal era una caja totalmente automática de 3 marchas que se ofrecía como opción para los modelos Type 3 y Type 4  Fastback y Squareback. La segunda, que estaba disponible como opción para el Escarabajo, para el Karmann Ghia Coupé y para el Karmann Ghia Convertible, era semiautomática y VW la bautizó como Stick Shift, que lo podríamos traducir literalmente como “cambio de palanca”. Esta caja, que utiliza un convertidor de torque Borg Warner y un control electroneumático, es la que lleva nuestro escarabajo y se ofreció desde 1968 a 1976. Su particularidad principal es que ofrece diferentes tipos de manejo según el tipo de conducción. La opción “Drive 1”, nos servirá para manejar por ciudad sin necesidad de ir cambiando de marchas. Con este modo, la caja se comporta como una caja automática normal. Luego está la “Drive 2”, que funciona como una overdrive, es decir, nos servirá para ir a velocidades más altas (por encima de 55mph o 88 km/h), pero con el motor poco revolucionado, con lo que nos ahorraremos algo de gasolina y el motor irá más relajado. Finalmente está la opción de cambio manual. En ella podremos cambiar entre las diferentes opciones L, 1 y 2, tal como lo hacemos en una caja manual, pero sin disponer de una 1ª marcha y sin tener que pisar el pedal del clutch. Para entendernos mejor, el convertidor de par hace las funciones de la 1ª marcha y el resto de posiciones (L, 1 y 2), las funciones de la 2ª, 3ª y 4ª marcha. Según palabras de VW en la época, esta novedad tuvo mucho éxito en la época entre las mujeres (quizás un comentario un poco machista por parte de la marca ¿no?) y por ello recibió el nombre de Lady Bug.

Sorprendente suavidad

Esta caja semiautomática fue desarrollada juntamente con Porsche en los años 60, aunque la marca de Stuttgart la bautizó para sus vehículos como Sportomatic. Por la época en la que fue concebida, pensábamos que esta sería muy poco agradable e imprecisa, pero no podíamos estar más equivocados. Antes de tomar los mandos, Rodrigo nos explicó su funcionamiento en parado y luego llegó el momento de ponernos en marcha. Antes de encender el motor, colocamos la palanca en la posición N de Neutro y giramos la llave para dar vida al pequeño motor Flat4. Su característico sonido es uno de los grandes atractivos de este pequeño VW. Rápidamente presionamos hacia abajo y accionamos la palanca para insertar la posición L de low, que más o menos sería como insertar la segunda marcha por su posición. En la L el carro responde con más fuerza, con más par motor y es ideal para circular por fuertes pendientes o para descender, ya que nos aprovechamos de todo el freno motor. Sería más o menos como el bajo en un 4×4. Luego tras ver su respuesta, dejamos de presionar el acelerador y accionamos la primera marcha. Aquí el motor va algo más suelto y nos permite circular cómodamente por ciudad. Nos sorprendió gratamente la suavidad de marcha. Gracias a su convertidor de par, el coche acelera sin problemas y de forma muy progresiva, como cuando uno maneja un scooter. No se notan para nada los golpes clásicos de las cajas automáticas convencionales cuando estas cambian de marcha. Eso le convierte en un carro fantástico para el trafico de la capital, ya que su suavidad y comodidad harán mucho más agradables nuestros trancones. La única brusquedad que notamos es el golpe seco de la caja al cambiar entre las diferentes marchas disponibles. Eso hace que sea más recomendable por comodidad, mantenerse siempre en una misma marcha y sólo cambiar cuando sea estrictamente necesario (al salir de la ciudad, cuando queramos subir una pendiente…). Resumiendo, una vez en marcha, la suavidad impresiona y más sabiendo que estamos conduciendo con una caja desarrollada hace 50 años.

Antes de despedirnos con un hasta pronto, le preguntamos a Rodrigo cuál es el futuro de su Stick Shift y él lo tiene claro: Después de 2 décadas de recorrer caminos y aventuras juntos, espero seguirlo disfrutando con la simpatía que siempre ha despertado, esperando que algún día mi hijo pueda heredarlo y seguirlo cuidando y disfrutando, tanto como he hecho yo. ¡Que así sea!

 

Pros

– Fiabilidad “Made in VW”.

– Longevidad del modelo.

– La simpatía que despierta

Contras

– Espacio reducido plazas traseras.

– Espacio del baúl y su disposición.

– Acceso a la batería y al gato (bajo el asiento trasero).

 

¿Cómo pedir el certificado VW?

El VW Birth Certificate, expedido por el Stiftung AutoMuseum Volkswagen en su ciudad natal, Wolfsburg, se puede pedir ahora en línea y en inglés o alemán en la siguiente dirección web: https://www.automuseum-volkswagen.de/en/certificates-and-data-sheets.html. En esta web, podremos inscribir nuestro nombre y el número de chasis de nuestro Volkswagen. Si adicionalmente queremos saber si el motor que tenemos es el de origen, también podremos inscribir el número de motor. Tras el pago, VW nos enviará por correo el certificado en papel. Adicionalmente, ahora también podemos conseguir el “Data Sheet”, que nos da información suplementaria sobre nuestra unidad. El precio de ambos documentos tiene un costo de 90€. Si queremos comprarlos por separado, el primero tiene un costo de 65€ y el segundo de 40€.

 

FICHA TÉCNICA

Motor 4 cilindros Bóxer, 1.584cc
Tracción Trasera
Caja de Cambios Semi automática
Potencia Máxima 60 cv a 4.400 rpm
Par Máximo 110,7 Nm a 2.500 rpm
Alimentación Solex 34 Pict-3
Frenos Tambor (versión USA)
Dimensiones 4.110 x 1.585 x 1.500 mm (versión USA)
Depósito de gasolina 42 litros
Peso 870 kg
Peso/Potencia 14,5 Kg/Cv
Velocidad Máxima 125 Km/h
0 a 80km/h 14,5 s

Texto y fotos: J. Carapuig

One thought on “El Volkswagen Escarabajo 1302 S “Stick Shift”, un automático avanzado a su tiempo”

  1. Con ánimo de crear algún debate o reflexión en torno a este magnífico reportaje, podría decir que el Baúl antes que ser un contra en este modelo, podría afirmarse que es un Pro. Desde luego comparándolo con cualquiera de los anteriores modelos de Type 1.. Es mucho mas amplio y permite por ejm, acomodar el gato y muchos mas elementos con facilidad. Como Contra, podría decirse que la caja automática que tan atractivo (y raro) vuelve este modelo en Colombia, la hace un punto débil al implicar un manejo tan particular, repuestos mas complicados de conseguir y un mantenimiento de no cualquier mecánico. En USA fue y es común cambiar la caja semi automática por la mecánica.

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